"Las virtudes, como los músculos, si no se ejercitan se atrofian"

jueves, 22 de agosto de 2013

"Aprender de los hijos" - Familia Actual

Aprender de los hijos | Familia Actual

Pilar Guembe y Carlos Goñi


 
Los hijos son pequeños “maestros” que nos enseñan cosas grandes, por eso hemos escrito Aprender de los hijos, un libro que queremos compartir con todos vosotros. He aquí la Presentación: 

Antes se decía que los niños venían al mundo con un pan bajo el brazo. Tener un hijo era una bendición, un buen presagio. En una sociedad eminentemente rural, significaba una boca más que alimentar, pero también dos manos para trabajar. El nuevo miembro aportaba a la familia un futuro más prometedor, un mejor porvenir, un impulso optimista.
En la actualidad ya no ocurre lo mismo. Han cambiado mucho las cosas: la sociedad se ha modernizado, la economía ya no pivota sobre la familia y la familia ha adoptado multitud de formas diferentes. Ni el “cheque bebé” ni la desgravación de la renta por descendiente a cargo del declarante son comparables con ese pan simbólico que los niños traían antaño bajo el brazo. No obstante, sigue habiendo padres e hijos y quizá más conscientes que nunca de que lo son.
Tener un hijo siempre ha sido algo excepcional. Claro que entra dentro de la normalidad biológica; sin embargo, todo hijo que viene al mundo aporta una novedad radical, sobre todo, para sus padres. Su presencia, incluso sólo su posibilidad, provoca una pequeña revolución en nuestras vidas. A partir de ahora todo va a cambiar, sobre todo, nosotros. Ya no seremos fulanito o fulanita, sino los padres de fulanito o fulanita. Contaremos, para todos los efectos, como padre y madre.
Nosotros creemos que los niños siguen viniendo al mundo con un pan bajo el brazo. Pero lo que traen en ese pan no es bonanza económica, sino algo mucho más importante: un hijo nos hace ser mejores, nos hace plantearnos nuestra forma de vida, nuestros hábitos, nuestros principios. Nos obliga a mejorar porque queremos darle lo mejor de nosotros mismos, porque queremos que se sienta orgulloso de sus padres. Queremos llenarnos al máximo para darle más. ¡Qué mejor pan que el que nos hace esforzarnos por ser mejores personas!
Ser padres implica aceptar ese regalo y, como consecuencia, ponerse a la altura de las circunstancias. El pan que cada hijo trae bajo el brazo nos exige ser mejores, nos hace esforzarnos por ser merecedores del título que recibimos cuando damos la vida. Si a alguien, ser padre, ser madre, no le hace mejor es porque no ha sabido aprovechar ese regalo que trae cada hijo. Y, en cierto modo, lo está defraudando.
Lo primero que nos enseña un hijo es a dar. Esa es la primera gran lección que recibimos como padres: dar sin esperar recibir y desear poder dar más. La maternidad, la paternidad nos hace felices justamente porque aceptamos que sólo nos queda lo que damos y eso lo aprendemos gracias a nuestros hijos.
No hay experiencia comparable a la de ser madre o padre. Sin duda, porque en ella salimos infinitamente enriquecidos. Cada hijo nos trae el mismo mensaje: “A partir de ahora todo va a ser al revés: aprende el que enseña, recibe el que da, queda lleno el que se vacía”.
El poeta inglés George Herbert decía que “un padre vale por cien maestros”; nosotros pensamos que la frase también se puede aplicar a los hijos. Ellos son pequeños maestros que nos enseñan cosas grandes: optimismo, ilusión, imaginación, humor, alegría, confianza, serenidad, perdón, amor, constancia, empatía, amistad, curiosidad, rebeldía. Si no fuera por ellos, probablemente no hubiéramos aprendido a mantenernos siempre jóvenes, a aceptar la frustración y el dolor, a adaptarnos a lo imprevisible, a trabajar en equipo, a ejercer la autoridad, a pactar, a valorar los pequeños detalles, a gestionar el tiempo, a reajustar las preferencias, a ser prescindibles.

Si educar consiste en sacar del otro su mejor yo, los hijos nos educan más que cien maestros. Gracias a ellos somos, o intentamos ser, mejores personas. Gracias.
"APRENDER DE LOS HIJOS"
CARLOS GOÑI y PILAR GUEMBE 
PLATAFORMA EDITORIAL, 2012
ISBN 9788415577119