"Las virtudes, como los músculos, si no se ejercitan se atrofian"

jueves, 8 de mayo de 2014

La comida peruana... cuando menos soprendente


Leí hace unos días la noticia con la que comienzo esta entrada, y recordé aquella etapa de mi vida profesional en la que tuve la inmensa fortuna de viajar por Sudamérica impartiendo seminarios. Una de las naciones que visité fue Perú, llegando a las ciudades de Lima, Arequipa, Trujillo y Chiclayo.

Dejando a un lado los comentarios sobre las magníficas personas que encontré y las fantásticas tierras que recorrí, y centrándonos en lo culinario, realmente apoyo que la UNESCO declare la comida peruana Patrimonio Cultural de la Humanidad (como la española).

En Arequipa me llevaron a restaurante y dejé que mi anfitrión escogiera el menú. Tras un "chupe de camarones" (aquí os dejo la receta), me sorprendió con un cuy, un pequeño roedor parecido a una cobaya, que superada la primera "impresión", me supo a gloria, y de postre "queso helado arequipeño". Tras el suculento almuerzo y para una buena digestión, anisado arequipano.

Mi paso por Lima, Chiclayo o Trujillo me dieron la oportunidad de tomar "ceviche" con diferentes elaboraciones, "pez diablo" (toda una experiencia) o los "juanes de gallina de chacra" y la "cecina con patacones", dos platos típicos de la selva peruana.