"Las virtudes, como los músculos, si no se ejercitan se atrofian"

domingo, 5 de abril de 2015

30 consejos a los padres de adolescentes

Un padre disgustado se quejaba del modo de comportarse de su hijo adolescente: "No hace caso a nada de lo que le digo e, incluso, me desafía y me grita en la cara. ¿Tengo que soportar algo así?".

Sin embargo, el mismo caso comentado en una clase de adolescentes provocó otro tipo de reacciones. La respuesta de un alumno -un chico generalmente problemático- resultó de lo más esclarecedora: "La culpa no es del hijo, sino de sus padres que no le saben educar".

Existe el peligro de culpar, alternativamente, a padres y a hijos de las tormentosas relaciones familiares que se producen en la adolescencia. Los padres afirman que sus hijos han cambiado y se han vuelto locos, algo relativamente cierto.

Los hijos tampoco carecen de razón cuando dicen que sus padres no les entienden, que les tratan como a niños... Tal y como afirmaba cierto alumno: "La adolescencia es una enfermedad de los padres cuando los hijos llegan a una cierta edad". La realidad es que ambos aciertan.

Todo ello arroja luz sobre un hecho: muchos padres no saben cómo relacionarse y tratar a sus hijos. Si éstos pudieran expresar de verdad sus sentimientos y opinar en el tema de su propia educación quizá nos sorprenderíamos de sus afirmaciones. 

¿Qué piensan realmente? ¿Qué consejos darían a sus padres? ¿Qué consideran ellos necesario para educar a unos adolescentes respetables y respetuosos?

Todas las afirmaciones contenidas en este artículo fueron proferidas por jóvenes reales que intentaban dar unos consejos a sus propios padres, a través de una encuesta realizada en colegios.

1)      “No dejéis que los niños pequeños vean demasiada televisión, porque si lo hacen adoptarán los malos ejemplos que se emiten y acabarán perdiéndoos el respeto” (chica de 17 años).

2)      “Cuando quieras hablar a tus hijos de algún tema delicado -como el de las relaciones sexuales, por ejemplo- hazlo directamente. No andes mareando la perdiz porque lo único que conseguirás es poneros nerviosos los dos” (chico de 15 años).

3)      “El castigo debería ajustarse a la ofensa cometida. Esto quiere decir que, a veces, los castigos físicos pueden ser necesarios” (chico de 15 años).

4)      “Buscad cosas positivas de los hijos, en vez de encontrar constantemente modos distintos para reprimirles” (chico de 13 años).

5)      “Sé constante en lo que digas; si tomas una decisión, mantenla” (chica de 15 años).

6)      “Cocina para tu familia” (chica de 17 años que afirma que su madre nunca cocina, salvo en los días de fiesta).

7)      “No digas tacos ni fumes, a no ser que quieras que tus hijos hagan lo mismo” (chica de 16 años).

8)      “Establece una hora de llegada para las salidas de tus hijos. Hazles saber que lo haces porque les quieres y por su seguridad” (chica de 16 años).

9)      “Juega con tus hijos; diviértete y ríete con ellos” (chica de 15 años).

10)  “Padres: Decid a menudo a vuestras hijas que las queréis. Si no, buscarán ese cariño en los chicos o en sus amigos... y así nunca encontrarán la clase de amor que realmente necesitan” (chica de 15 años).

11)  “No digas a tus hijos que lo que hacen son idioteces” (chico de 15 años).

12)  “Enseña a tus hijos a cuidar de sus cosas y a preocuparse de sus hermanos” (chico de 15 años).

13)  “Acepta el hecho de que los adultos no siempre tienen la razón. Si estás equivocado, admítelo" (chica de 15 años).

14)  “No exijas demasiado a tus hijos para que sobresalgan por encima de los demás. Tienes que comprender que son jóvenes y necesitan disfrutar de la vida” (chica de 14 años).

15)  “Enseña a tus hijos que un buen amigo comprendería que cuando dices no, quieres decir realmente no" (chica de 15 años).

16)  “No le eches en cara a tu hijo constantemente lo que ha hecho mal anteriormente. Lo pasado, pasado está; y no puede cambiarse” (chico de 18 años).

17)  “Siéntate con tus hijos para hablar simplemente con ellos. Hazles preguntas como: ¿Qué tal te fue en el colegio? ¿Hiciste algún amigo nuevo?” (chico de 16 años).

18)  “No saques conclusiones precipitadas” (chica de 15 años)

19)  “Elogia a tus hijos más a menudo: cuando digan la verdad, saquen buenas notas, vayan limpios... diles algo que les enorgullezca” (chica de 15 años).

20)  “Apaga la televisión y atiende a tus hijos. No puedes seguir una conversación si sólo estás atento a tu programa favorito” (chica de 16 años que afirma que su madre se conoce de arriba abajo la programación de las cadenas pero que le cuesta recordar los cumpleaños de la familia).

21)  “Cuando tus hijos sean pequeños ayúdales a que tengan sólo amigos valiosos; si dejas que se relacionen con malos amigos, pronto acabarán estropeándose ellos también” (chico de 16 años).

22)  “Déjate involucrar en las actividades organizadas por el colegio de tus hijos. No basta con conocerlas y mostrarse interesado. El interés se demuestra dejándose involucrar en ellas” (chica de 15 años).

23)  “Intenta no regañar a tus hijos delante de sus amigos” (chica de 15 años).

24)  “Deja que tus hijos crezcan” (chica de 16 años).

25)  “No renuncies a estar cerca de los adolescentes, incluso cuando ellos mismos intentan alejarte. Cuanto más se resistan, más te necesitan” (chica de 14 años).

26)  “Nunca fuerces a tus hijos a decidir entre su padre o su madre” (chico de 15 años).

27)  “Tienes que saber cómo controlar a tus hijos. No seas un padre dejado o fácil de convencer" (chica de 16 años).

28)  “Enseña a tus hijos buenos modales, por ejemplo, la manera en que se sienta una dama o cómo un caballero abre la puerta a una señora” (chica de 16 años).

29)  “Anima a tus hijos para que realicen actividades extraescolares" (chica de 17 años).

30)  “Enseña a tus hijos que hay cosas que están bien y otras que están mal, y que cada acción conlleva una consecuencia negativa o positiva. Cuando hagan algo bien, recompénsales; cuando lo hagan mal, castígales” (chico de 18 años).


A través de las propias opiniones de los adolescentes es más fácil conocer sus intereses, problemas, ideales, etc. Nuestros hijos se encuentran en una etapa crucial, que desconcierta a muchos padres, pero en la que no podemos "intimidarnos" ni esperar "a ver qué pasa" con los hijos.

De qué se habla en casa

Respecto al tema de conversación que predomina en los hogares, un porcentaje considerable de chicos y chicas no pueden ocultar su decepción. "Hablamos de todo, pero sin llegar a intimar", dice un chico. "Del ordenador", "de TV", "de fútbol", "de nada", dicen otros.

Por su parte, un grupo de chicas, que generalmente se muestran más proclives a colaborar en las tareas del hogar, dice: "De lo que salga", "de lo que he hecho ese día", "del café que le tengo que preparar", "de casi nada importante".

A través de las respuestas de los adolescentes, se advierte que los temas de conversación familiar, apenas pasan de la superficie. Hablar de "todo un poco", sin profundizar en nada, equivale a señalar un clima familiar carente de objetivos.

Que se refleja desinterés en muchos hogares en el capítulo de la comunicación no tiene otra explicación sino el de la existencia de un clima de cierta permisividad o de que los padres han desertado de un papel natural de liderazgo.

Quizá haya que provocar temas más profundos en el hogar para que ese hablar de todo un poco (que ya indica que se habla algo) no lo sea siempre de asuntos superficiales. Además, muchos adolescentes echan en falta que sus padres no sepan nada de los gustos del momento: grupos musicales que están en el candelero, quién ha ganado el último partido, libros y revistas de moda...

Esta falta de sintonía se hace más evidente en el seno de algunas familias en las que los chicos señalan que sus padres sólo les consultan "cuando les pregunto" o "sólo cuando tiene que ver conmigo".

En resumen...

La etapa adolescente tiene mucho de locura, pero no debéis tomarlo nunca como algo personal. Es difícil, porque parecen irracionales, pero es importante que cultivéis una perspectiva un tanto distante (sin llegar a parecer despreocupados de los hijos) y permanezcáis tan serenos e impertérritos como os sea posible, capeando las provocaciones con paciencia y ecuanimidad.

Las discusiones a gritos no resuelven nada. La falta de control emocional en los adolescentes necesita, precisamente, de vuestro dominio de la situación.

A veces ayuda mucho recordar lo que vosotros pasasteis cuando teníais quince años. Todos hemos sido un poco locos a esa edad y seguramente recordaréis anécdotas muy divertidas. Eso os dará la posibilidad de comprender mejor a vuestro hijo.

El rasgo dominante de los adolescentes es la incertidumbre. Necesitan puntos de referencia y claridad de objetivos. Aquí es donde muchos padres fallan, pues al faltarles convicciones bien articuladas, se muestran inseguros al hacer frente a los desafíos de sus hijos.

Es muy bueno que les alabéis si se lo merecen. Los chicos necesitan que seáis explícitos con ellos en ambos campos, en la crítica constructiva y en la alabanza.

En general, los adolescentes piden más diálogo: dádselo, pero teniendo en cuenta que han de ser más las conversaciones distendidas y tranquilas que los sermones.

Podéis intentar encontrar temas de conversación más amplios que los de siempre: estudios y salidas. De este modo os ayudará a conoceros mejor unos a otros.


Las tiranteces con los adolescentes se originan en la falta de equilibrio entre la libertad (tienen a su alcance las posibilidades propias de los adultos) y la responsabilidad (por lo general carecen de las responsabilidades que suelen recaer sobre personas maduras). Debéis establecer juntos, hablando con él, unas reglas de juego claras: si suspende, adiós a los planes de verano; si quiere algo de valor tendrá que aportar la diferencia...

Por: Ricardo Regidor
Fuente: Edufam.